Tinte y diseño de cejas
El tinte pigmenta hasta el vello más fino: ceja más llena el mismo día.
Ordenadas, no rediseñadas.
La ceja masculina no se arregla con las mismas reglas que la femenina: el grosor y la horizontalidad son la expresión, y adelgazarlas o subir el arco es exactamente lo que no quieres. Aquí el trabajo es otro: se abre el entrecejo, se limpia el vello que baja al párpado y el que se dispara fuera de línea, y se disciplina el largo. Se nota que estás mejor, no se nota que fuiste.
Se mira dirección de crecimiento, densidad y qué parte del contorno está ensuciando la mirada. No se traza un arco nuevo.
Se marca qué se retira y qué no se toca. Si dudas, se empieza por menos: siempre se puede quitar más en la siguiente.
Cera en el entrecejo y en el vello que invade el párpado, siguiendo la línea que ya tienes.
Los pelos sueltos fuera de línea salen uno a uno, sin abrir un hueco en la densidad.
Tijera sobre el vello que se enrosca o se levanta, manteniendo el volumen intacto.
La cera no se aplica sobre piel comprometida. No se realiza el servicio en estos casos:
¿Dudas sobre tu caso? La valoración es gratuita y lo revisamos juntas.
Deliberadamente natural: el objetivo es que se vea ordenado, nunca diseñado. Si quieres un contorno algo más limpio, se decide antes de empezar.
La piel puede quedar rosada, sobre todo en el entrecejo. Baja sola; si molesta, frío suave sobre la zona.
Nada de sauna, gimnasio intenso ni piscina sobre la zona depilada.
Crema suave sin ácidos para acompañar la recuperación del folículo.
Peinarlo hacia arriba mantiene la dirección y evita que se enrosque.
Es el momento de volver: el vello nuevo ya se puede retirar respetando la misma línea.
Con mantenimiento cada 4–6 semanas la forma se conserva y cada sesión es más corta.
Lectura de tu ceja, depilación de entrecejo y contorno con cera, detalle con pinza, recorte del largo y producto calmante.
Ese es justamente el criterio del servicio. No se afina el grosor ni se sube el arco, que es lo que delata un trabajo femenino en una cara masculina. Se retira entrecejo, vello sobre el párpado y pelos fuera de línea. El cambio se lee como «buena cara», no como cejas hechas.
La cera se siente uno o dos segundos por sección y baja de inmediato. El entrecejo es la zona más sensible y también la más rápida. Se calma con producto en la propia cita.
Cada 4 a 6 semanas. El vello masculino es más grueso y crece con más cuerpo, así que el margen entre citas es mayor que en ceja femenina.
Se recorta con tijera, no se depila. Cortar el largo mantiene el volumen; depilarlo lo vaciaría. Es el paso que más cambia la ceja madura.
Sí. Es el punto de entrada más común y muchos se quedan ahí las primeras citas. Se reserva la misma cita de 40 minutos y se decide el alcance al empezar.
La valoración previa es gratuita. Elige día y hora en la agenda.
El tinte pigmenta hasta el vello más fino: ceja más llena el mismo día.
Vello peinado hacia arriba y fijado: efecto ceja poblada, sin pigmento.
Curva y apertura de mirada con tu propia pestaña, sin extensiones.
Se retira micropigmentación antigua por sesiones, con valoración previa.